La Arquitectura
Mexicana Contemporánea.
La arquitectura moderna mexicana
toma forma debido a sus raíces indígenas y coloniales, junto con la
influencia del desarrollo de la arquitectura Europea y
Norteaméricana.
Muchos de nuestros edificios en los
centros cosmopolitas de México tienen técnicas europeas y
norteamericanas con un estilo decididamente mexicano.
Esta mezcla produjo una
arquitectura modernista única que refleja su ambiente mexicano de
una manera extraordinaria.
El surgimiento de la nueva
arquitectura mexicana nace como orden formal de las políticas de un
estado nacionalista que buscaba la modernidad y la diferenciación
de otras naciones, es un fenómeno cultural con la ideología de
gobiernos nacionalistas del siglo XX, la cual fue dando forma a la
imagen de identidad por su colorido y abigarramiento de elementos
ornamentales heredados de culturas ancestrales, de formas clásicas,
monumentales que posteriormente tuvo la incorporación del
modernismo y las tendencias vanguardistas de corte
internacional.
Una de las más visibles
características de la arquitectura mexicana contemporánea es un
conjunto de facciones modernistas como la plástica lineal de los
volúmenes, los grandes ventanales longitudinales o el funcionalismo
extremado.
Se diferencia de otro tipo de
arquitectura existente ya que utiliza referencias del movimiento
moderno pero lo fusiona con el movimiento artístico mexicano
conocido como muralismo, que se convierte en una de las principales
tendencias de ella.
Fue hasta el siglo XX que la
arquitectura mexicana empezó a tener una identidad propia, gracias
a que surgieron grandes arquitectos como Luís Barragán, Juan
O´Gorman, Abraham Zabludovsky y Mario Pani entre otros, que crearon
un nuevo movimiento con un estilo propio mexicano.
Uno de los mejores ejemplos de la
arquitectura moderna mexicana, es un grupo de edificios construidos
en 1950 que funcionan como la Universidad Nacional Autónoma de
México. Bajo la dirección de Carlos Lazo, Enrique del Moral y Pani.
Al igual el trabajo de Luis Barragán en las décadas de los 50's y
60's expresa la reconciliación de la filosofía de la arquitectura
europea con la estética colonial.